Añade tu archivo
Elige o arrastra un archivo .csv o .tsv. También puedes pegar el contenido.
Elige un archivo .csv o .tsv, o pega el texto directamente en la página, y las filas aparecen como una tabla con su recuento de filas y de columnas. El separador lo decide la propia fila de encabezado entre coma, tabulador, punto y coma y barra vertical, de modo que una exportación con punto y coma de Excel en español o un archivo tabulado guardado con extensión .csv se leen igual de bien; también puedes indicar el separador a mano. El entrecomillado sigue el RFC 4180: una coma entre comillas se queda dentro de su celda, dos comillas seguidas se convierten en una y un salto de línea entrecomillado no parte la fila en dos. Los archivos largos se recorren en ventanas de 500 filas para que el desplazamiento no se atasque. Las filas con más o menos campos que el encabezado se enumeran por su número en vez de rellenarse o descartarse, y las filas en blanco, los finales de línea mezclados CRLF y LF, el texto suelto tras una comilla de cierre y la vista previa recortada avisan cada uno por separado. Copiar y descargar devuelven siempre el texto original completo, con la marca BOM de UTF-8 restituida si el archivo la traía.
Elige o arrastra un archivo .csv o .tsv. También puedes pegar el contenido.
El archivo se lee y se analiza en este navegador; no se sube nada.
Comprueba lo que ha salido y luego cópialo, descárgalo o sigue con lo tuyo.
¿Quieres saber qué pasa con tus archivos? Lee el aviso de privacidad →
Selecciona el archivo .csv o pega su texto en la página y la tabla aparece al instante, sin instalar nada y sin ningún paso de envío. La primera fila se toma como encabezado, el separador se lee de esa misma fila y los archivos largos se recorren en ventanas de 500 filas.
Se abre igual que cualquier otro: el punto y coma se reconoce contando los separadores de la fila de encabezado, así que no hay que renombrar el archivo ni cambiar la configuración regional. El tabulador y la barra vertical se reconocen del mismo modo, y si la cabecera es ambigua puedes fijar tú el separador.
Sí: tanto copiar como descargar devuelven el texto original íntegro, no el fragmento recortado que se ve en pantalla. Si el archivo traía marca BOM de UTF-8 se vuelve a colocar al descargar, y se conserva el nombre que tú elegiste, añadiendo .csv o .tsv solo si no tenía extensión.
No: el archivo lo lee la propia página que ya tienes abierta, de modo que los bytes se procesan en tu equipo y no se envía ninguna copia. Tampoco queda guardado: al cerrar la pestaña desaparece la tabla, y no hay cuenta que pueda conservar un historial.
Sí: una vez cargada la página, abrir un CSV no necesita más red, porque el análisis, la tabla, la copia y la descarga se ejecutan con código que ya está en el navegador. Si se cae la conexión mientras trabajas, el archivo que ya elegiste se sigue leyendo con normalidad.
Sí: funciona en Safari y Chrome de móvil, así que puedes abrir un CSV desde Archivos, Drive o un adjunto del correo sin instalar ninguna aplicación. La ventana de 500 filas mantiene fluido el desplazamiento en pantalla pequeña y rige el mismo límite de 5 MB que en el escritorio.
Basta con abrir esta página en Safari o Chrome en el Mac y elegir el archivo; no hace falta ninguna suite ofimática ni cambiar la aplicación predeterminada. Además evitas que Numbers reinterprete un código con ceros delante o una fecha, porque aquí cada campo se muestra literalmente.
Porque esos bytes no son UTF-8 válido: un archivo guardado en Windows-1252 o ISO-8859-1 se rechaza en vez de mostrarse con símbolos extraños en lugar de las tildes. Vuelve a guardarlo como CSV UTF-8 en el programa que lo generó y se abrirá; la marca BOM de UTF-8 no molesta y se retira del primer encabezado.
Significa que algunas filas llevan más o menos campos que el encabezado, y se enumeran por su número en lugar de rellenarlas o eliminarlas. Se detallan hasta 200 filas y el recuento total siempre es exacto, así que puedes ir directamente al registro que se rompió en la exportación.
El límite es de 5 MB y se comprueba antes de descodificar nada, de modo que un archivo demasiado grande se rechaza al momento sin bloquear la pestaña. Por debajo de ese tope, la lectura también se detiene con un error claro a los 2.000.000 de filas, 4.096 columnas en una fila o 1.000.000 de caracteres en un campo.
Sí: cada campo se trata como texto, así que un DNI con cero delante, un IBAN o un número de pedido de veinte dígitos se ven tal cual, sin notación científica ni ceros perdidos. Los valores con aspecto de fecha tampoco se reinterpretan a otro orden de día y mes.
Verlo aquí es seguro en lo esencial: el archivo se trata como texto, una celda que empiece por = se muestra como caracteres y nunca se ejecuta, y ninguna macro puede activarse. Eso no es un veredicto antivirus: el mismo archivo puede seguir siendo peligroso en una hoja de cálculo que sí evalúa fórmulas.
Un CSV es texto plano con un separador y sin más estructura, mientras que un XLSX es un paquete comprimido con hojas, formatos y fórmulas. Aquí se abren CSV y TSV; para un XLSX necesitarás una hoja de cálculo, porque este visor no convierte entre formatos.
Sí: no hay instalación, ni registro, ni límite de archivos por día; abres la página, eliges el archivo y lees la tabla. Eso sí, es un visor y no un editor, así que para modificar celdas y guardar los cambios seguirás necesitando una hoja de cálculo.